RUMIACIÓN: CUANDO SOMOS VÍCTIMAS DE NUESTRO PENSAMIENTO

Hay veces que, preocupados, caemos en un pensamiento que se repite y repite constantemente. Se trata de un pensar negativo que, en vez de darnos la chance de buscar una solución, nos cierra puertas.
RUMIACIÓN: QUÉ ES Y QUÉ TRASTORNOS GENERA | PSICOLOGÍA|LE CHAT MAGAZINE|REVISTA DIGITAL
Publicado: Dic 11, 2020

¿Qué es la rumiación? ¿Cuáles son sus efectos? ¿Puede tener consecuencias negativas? En este artículo responderemos estas interrogantes, haciendo hincapié en los efectos sobre la salud mental. Principalmente, en ciertos trastornos que se relacionan con la misma.

Es un término definido por Nolen – Hoeksema. Se refiere al pensamiento negativo recurrente y repetitivo. Implica la tendencia que tiene una persona a centrarse sobre sí misma ante un estado de ánimo deprimido o ansioso. Corresponde a un modo disfuncional de responder a los síntomas.

Las personas suelen tener creencias positivas en relación a la preocupación. Seguramente han oído mencionar: “pensar sobre los problemas, me vuelve una persona introspectiva”. Lamentablemente, estas creencias provocan que una persona tienda a preocuparse excesivamente y a la rumiación.

Por lo cual, se promueve una forma de comportamiento, a partir de la cual en lugar de buscar una solución para un problema. Se genera una preocupación constante, que no sólo no resuelve el conflicto, si no que lo empeora. En diversos trastornos se puede observar cómo este modo de accionar promueve un bucle que hunde cada vez más a la persona en su padecimiento.

 

TRASTORNOS RELACIONADOS LA RUMIACIÓN

 

El trastorno que se relaciona, principalmente, con este estilo de respuesta, es el depresivo. Este se caracteriza por pensamientos repetitivos sobre el malestar, la tristeza o la depresión, y sobre las causas y consecuencias de los mismos. Quien lo padece se encuentra continuamente intentando averiguar qué causó su trastorno.

Contrariamente, a la intención del paciente, se hunde en horas de reflexión, que solo provocan mayor tristeza. Por ejemplo: una persona se despierta y siente que está triste. Empieza a preguntarse ¿Por qué? Eso provoca que gaste gran cantidad de tiempo en averiguarlo, en lugar de usar ese tiempo para salir con amigos.

El estilo ruminativo también se asocia con trastornos de ansiedad. Una persona que tiende a pensar excesivamente sobre sus problemas puede tender a la vulnerabilidad a padecer ansiedad. Es conveniente diferenciar que mientras la rumiación apunta al pasado, la preocupación suele tender al futuro.

Algunas preguntas que se pueden realizar las personas cuando rumian: ¿Por qué me siento mal? ¿Por qué soy incapaz? ¿Cuándo comenzó todo a empeorar? ¿Cómo puedo seguir así? ¿Por qué no siento energía para realizar actividades que antes disfrutaba?

En resumen, la rumiación interfiere con la resolución de problemas. Las personas se inmiscuyen en esta actividad ya que creen que tiene sus beneficios. Y, comienzan a padecerla cuando se dan cuenta que incrementa el malestar. Por lo cual, es importante atender si respondemos de este modo al padecimiento.

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