ODONTOFILIA: EL FETICHE POR LOS DIENTES QUE NO CONOCÍAS

o hay quien niegue que una sonrisa blanca y brillante es, sin duda alguna, de gran atractivo. Después de todo, unos dientes blancos envían un mensaje claro respecto a los hábitos de higiene y cuidado personal de una persona. Sin…
ODONTOFILIA EL FETICHE POR LOS DIENTES QUE NO CONOCÍAS
Publicado: Dic 1, 2021

No hay quien niegue que una sonrisa blanca y brillante es, sin duda alguna, de gran atractivo. Después de todo, unos dientes blancos envían un mensaje claro respecto a los hábitos de higiene y cuidado personal de una persona. Sin embargo, ¿Qué sucede cuando esta preferencia se convierte en fetiche? 

Allí es cuando el término “odontofilia” hace acto de presencia en la conversación. Se define por muchos expertos en psicología como la obsesión irracional que puede llegar a sentir una persona por los dientes blancos y limpios. Una obsesión que, generalmente, puede tener connotaciones sexuales. 

Antes de avanzar en el tema, es importante destacar la diferencia que existe entre la odontofilia y otras obsesiones asociadas a los dientes, como puede ser la dontorexia. Esta última se define como la obsesión con los dientes de forma general, sin implicaciones relacionadas con la excitación sexual o no sexual. 

 

¿CÓMO SE MANIFIESTA ESTE FETICHE POR LOS DIENTES?

La odontofilia se manifiesta de formas muy diversas, entendiendo que la excitación humana es un comportamiento humano complejo. Según expertos, algunas de las reacciones más comunes de quienes sufren de este fetiche por los dientes es quedarse mirando fijamente la dentadura de sus interlocutores. 

Incluso puede llegar a pasar que, en entornos de mayor confianza e intimidad, la persona con odontofilia sienta la necesidad o impulso de abrir la boca de su pareja. ¿La razón? Observar de cerca o tocar la dentadura del mismo. 

ODONTOFILIA EL FETICHE POR LOS DIENTES QUE NO CONOCÍAS

Muchas de las personas que tienen este fetiche por los dientes suelen involucrarse en prácticas bucodentales en el BDSM, como forma de liberar sus tensiones. 

Según los expertos, la sensación que puede llegar a abrumar a estas personas es extraña, puesto que apunta en dos direcciones opuestas. Primeramente un impulso agresivo, al que luego se sobrepone la admiración de la belleza. 

 

APROVECHAR LA ODONTOFILIA

Tal como sucede con otras filias, el fetiche por unos dientes limpios se crea como cualquier otro. Según terapeutas sexuales, está íntimamente relacionado con recuerdos de la infancia. Sin embargo, también puede devenir de una observación casual consciente o inconsciente del sujeto. 

Sea cual sea su origen, este fetiche por los dientes puede permitir a quienes lo tienen disfrutar de un placer sexual difícilmente alcanzable para otros. Siempre y cuando, claro está, sepan explorar eficazmente su odontofilia con seguridad. 

En este caso, se debe respetar la máxima inamovible en el mundo del sexo: la comunicación con la pareja. Es indispensable que ambas partes estén interesadas en probar, y acuerden hacerlo en un ambiente seguro y sin presiones. 

Morder es uno de los primeros y más sencillos acercamientos. Sin embargo, los expertos recomiendan hacerlo ampliamente y con poca fuerza, para evitar lastimar a la pareja. Las áreas más erógenas para disfrutar un mordisco son los hombros o la espalda. Evita las zonas sensibles como los pezones o el clítoris, y si te sientes valiente… hazlo suavemente. 

No quisiéramos que este fetiche termine en fobia, ¿o no?

 

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